6.10.09

¿Jurados Designados?

Sólo me restaba ver “Dawson, Isla 10” para dar un juicio informado sobre la resolución de Chile en relación a su candidata para los premios Oscar. Aunque debo corregir… No es Chile quien escogió a esta cinta dirigida por Miguel Littin como su representante, sino que un “jurado con aptitudes” compuesto por Andrés Wood, Tatiana Molina, Jorge Ramírez, Mariano Andrade y Luis Guillermo Araneda. Ellos tomaron la decisión de que la última obra de Littin, basada en el libro de Sergio Bitar, fuera la candidata a pelear un cupo dentro de las nominadas a Mejor Película Extranjera dentro de los premios más famosos del celuloide mundial. ¿Y cuál fue el motivo real de esta decisión? Nadie lo sabe con certeza. Sin embargo, les aseguro que no es por la calidad audiovisual, ya que en este aspecto “La Nana” de Sebastián Silva era la idónea para haber participado en la carrera de los Oscar.

Las oportunidades que ha tenido Chile para estar presente con buenas posibilidades en dicho certamen han sido escasas. Nunca antes hemos estado tan cerca de ver el nombre del audiovisual criollo impreso entre los más renombrados del cine mundial. Era la oportunidad de que Chile, justo en su Bicentenario, fuera parte importante de la gala más trascendental del espectáculo, desarrollando así una campaña publicitaria que traería externalidades más que positivas a la producción cinematográfica nacional. ¿Y por qué lo explicito con tanta seguridad? Porque “La Nana” ha sido la película chilena más elogiada de los últimos quince años.

Ganando premios en cuanto festival se presente, la obra que en su columna vertebral radica la magistral actuación de Catalina Saavedra, tenía un pie dentro de la nominación a la estatuilla dorada tan sólo por haber ganado el premio a Mejor Película en la pasada edición del Festival de Sundance. Quizás el “jurado con aptitudes” desconoce que en los últimos años, Sundance ha estado muy presente en los Premios de la Academia, por lo que era seguro que “La Nana” iba a ser privilegiada por sobre otras películas. Y esto lo avala la crítica internacional, que ha aplaudido de pie la cinta de Silva elogiando su calidad argumental, su sencillez y su tremenda ejecución escénica. Ellos mismos ahora, deben estar estupefactos al ver cómo Chile se farrea esta oportunidad, gracias a la decisión de cinco personas que pasaron a llevar los intereses de toda la familia ligada al cine.

“Dawson, Isla 10” no entrega nada novedoso. Si bien la historia es de una crudeza que bien vale la pena exponerla a nivel internacional, la realización audiovisual es bastante floja entregando actuaciones sin peso alguno, con un tratamiento de la imagen que está subsidiada por la belleza patagónica, un sonido cargado de doblajes irrespetuosos con la fluidez, y un carisma absolutamente ajeno a sentimientos y emociones como bien valía hacerlo ante una historia como la presentada. ¿Cuál es la idea de haberla elegido entonces? Si fueron razones políticas, es mejor no pronunciarse. Pero hay que decir que ya basta de mezclar las cosas y que es tiempo de aprovechar las oportunidades que jóvenes como Sebastián Silva nos entregan.