24.2.11

Reir: algo necesario

El humor ha estado de moda por estos días. Con las rutinas - bastante básicas - de los "artistas" que se han presentado en el Festival de Viña 2011, la risa ha sido parte de muchos compatriotas durante esas jornadas nocturnas. Y me refiero a rutinas básicas porque el humor inteligente no ha estado presente en la Quinta Vergara, sino que han recurrido al chiste fácil, bordeando la ordinariez e insultando de cierta forma a algunos sectores sociales.

En mi post anterior comenté mi opinión acerca de los garabatos, defendiéndolos en el sentido que a veces aportan al lenguaje en la forma de expresión. Sin embargo, hacía la salvedad de evitar los dichos ofensivos ya que es ahí donde los garabatos se transforman en palabras detestables al posicionarse como armas hirientes que sólo provocan faltas de respeto.

Pero este post no es una crítica al humor festivalero, sino que se trata de la risa, respuesta biológica producida por el organismo como respuesta a determinados estímulos, fundamentalmente al estrés. Y esto último es clave, ya que de alguna forma el estrés es inducido cuando se producen colapsos mentales o desajustes liderados por aspectos irracionales. Claro ejemplo de esto es la reacción que la gente tiene hacia los chistes ofensivos o vulgares, ya que como estos calzan dentro de la categoría "al borde de lo prohibido moralmente" (nuevamente el uso de comillas), el nerviosismo inconsciente se apodera del organismo provocando la risa (denominada risa fácil).

Un trabajo reciente realizado por Itzhak Fried, ha permitido localizar una zona del cerebro llamada área motora suplementaria, que, al estimularse por medio de electrodos, produce la sonrisa y, con una estimulación más intensa, la risa a carcajadas. Algo fenomenal de esto es que esta zona está muy cercana al área del lenguaje, y de ahí viene la estrecha relación que tiene la risa con la comunicación... ¿Cómo así? Popularmente, la risa y la sonrisa se asocian con la felicidad, sin embargo según recientes estudios de Robert Provine, la risa es un mecanismo de comunicación por lo que el factor desencadenante de la risa no es la felicidad o la alegría en sí mismas, sino el hecho de que exista, al menos, otra persona que pueda recibir el mensaje. Incluso se ha comprobado que la relación entre la risa en sociedad y la risa en soledad es de 30 a 1. Literalmente, necesitamos que haya más personas, y que se puedan reír, para reírnos.

Lamentablemente el don de la risa se pierde con el tiempo. Y es por eso que debemos luchar para que este no decaiga. Según los datos que se tienen, los niños de 7-10 años se ríen alrededor de 300 veces al día, mientras que los adultos que "todavía" se ríen lo hacen menos de 80 veces diarias. El problema es que mucha gente desconoce los buenos y ventajosos efectos de la risa (Patch Adams los conoce y los ha puesto en práctica), por lo que si los supieran quizás Buster Keaton o Charles Chaplin serían parte de la medicina natural que el mundo busca.

Estudios realizados por el psiconeuroinmunólogo Lee S. Berk demostraron varios efectos positivos de la risa, entre los que se encuentra la disminución del estrés (sirve como válvula de escape ante niveles altos), el incremento de la producción de anticuerpos, la reducción de colesterol en sangre y favorecer la digestión. Es por esto que debemos dejar nuestro aburrimiento de lado y comenzar a tener una actitud positiva para facilitar la risa... aunque como ya dije, quizás con estrés o situaciones incómodas, la risa llegue de forma más fácil, y en los tiempos actuales el estrés está a la orden del día.

2 comentarios:

Gia dijo...

Estimado;
Nuestro entorno nos coacciona a la hora de elegir un tipo de risa, políticamente correcta, que mantenga el decoro, reprimiendo nuestras ganas de reír sobre y en determinadas situaciones y contextos. Lo vimos con la respuesta del gobierno luego de la parodia realizada por Kramer a Piñera. A veces quisiéramos reír, pero el decoro, o el miedo a situaciones y personas, o determinadas normas y leyes políticas, sociales o religiosas nos lo impiden.
Como en tantos otros campos del comportamiento humano, existe una explicación sociológica que ve a la risa como expresión más emblemática del humor, el “castigo colectivo” de la sociedad contra un individuo que trata de salirse del redil, de sus códigos de conducta habitual. Henri Bergson explica que la risa es una sanción que establece la sociedad para corregir ciertos defectos que se escapan del control de la ley penal.
Para mí la risa es una fórmula civilizada para liberar un montón de emociones e impulsos que reprimimos. Uno de los aspectos fundamentales de la risa como mecanismo liberador, es que permite superar barreras y prohibiciones. La risa funciona como un mecanismo de alivio del peso de la realidad. La risa es una forma de relajación y de insensibilización frente al dolor y las presiones del mundo, lo que coincide con lo planteado por Freud (Chiste y su relación con el inconsciente) de la risa como descarga. Sólo la risa puede captar ciertos aspectos excepcionales de mundo, es por ello que la risa es una actitud estética hacia la realidad. Dime con qué te ríes y te diré quién eres.
Saludos.

@lasnibat dijo...

Comparto tu comentario Gia! La risa se transforma en una gran válvula de escape.

SalU2
T.