13.3.11

Terremotos: comencemos a conocerlos

El terremoto de hace un par de días en Japón causó una expectación mundial por la magnitud del sismo, situándose de hecho en el quinto más grande de la historia hasta ahora. Al igual que hace un año con el 27F, inculcó una serie de términos que para la ciudadanía eran aún desconocidos; sin embargo, a veces es bueno reforzar algunas explicaciones que al parecer aún no están presentes en el conocimiento popular, debido a que los "expertos" de la televisión no los toman en cuenta.

¿Ustedes saben por qué un gran terremoto puede desplazar el eje de la tierra? Hay algo que se llama centro de masas, que es el punto donde se concentra la masa de un objeto cualquiera y es donde se mantiene el equilibrio. Para figuras tridimensionales, tiene relación el momento de inercia, en donde cualquier redistribución de masas dentro de la figura, provoca un desplazamiento del centro de masa y por lo tanto el momento de inercia varía. Si esto ocurre, para mantener a la figura estable, el eje de rotación debe variar ya que no es posible el equilibrio de un objeto si no se realiza justamente en el centro de masa. ¿Y por qué luego de un megaterremoto ocurre esto? Porque los terremotos son desplazamientos de las cortezas terrestres que implican por tanto redistribuciones de grandes bloques de tierra o inmensas cantidades de masa, variando de esta forma el centro de masa terrestre.

Siguiendo con lo anterior, la redistribución del centro de masa a su vez cambia la velocidad de giro del objeto. Es por eso que los que patinan sobre el hielo, cuando se encogen giran más rápido... ¿lo han notado? En el caso de la Tierra ocurre lo mismo, y es a causa de eso que los días se están haciendo más cortos motivados por estos megaterremotos (la rotación terrestre se hace más rápida), aunque en segundos casi imperceptibles. ¿Y cómo calculan cuánto es la masa que se redistribuye? Por medio de los instrumentos de medición, como los sismografos, en donde se establece en el mapa un área determinada en donde se sitúan los epicentros, caracterizando así cuál fue la capa tectónica desplazada y su magnitud.

No confundir epicentro de hipocentro, porque ahí se explica otra variante de los sismos. El epicentro es aquel que determina en qué punto geográfico se liberó la energía (o se produjo el desplazamiento de placas); sin embargo el hipocentro determina a qué profundidad se produjo esta liberación, por lo que mientras más cercano a la superficie, más devastador será el terremoto. Debido a esto el temblor de Nueva Zelanda de hace algunas semanas (6,3 Richter) provocó tantos daños, ya que su hipocentro fue a sólo 5 km de profunidad (tengan en cuenta que en promedio en Chile se producen sismos a 30 km de la superficie).

Hablamos de grados Richter con demasiada tranquilidad, sin saber demasiado de qué se trata. Para tener en claro, es una escala que crece en forma potencial o semilogarítmica, de manera que cada punto de aumento puede significar un aumento diez o más veces la magnitud de las ondas (vibración de la tierra), pero la energía liberada aumenta 32 veces. Es decir, una magnitud 4 no es el doble de 2, sino que 100 veces mayor en su amplitud de onda, aunque la energía aumentaría un factor 33 cada grado de magnitud, con lo cual sería 1000 veces cada dos unidades. O sea... ya no digan que mientras más temblores tengamos es mejor porque se está liberando energía de a poco. Ya saben que necesitamos varios temblores grado 5 o 6 para equiparar la energía liberada por un terremoto grado 7. Esa es la magia de la escala semilogarítmica.

Las preguntas siguen ahí. Varias otras sin tener respuesta aún en este blog, como por ejemplo, ¿por qué la energía del tsunami de Japón llega directamente a Chile?. Sin embargo, ya serán expresadas en este canal con el fin de que todos estemos informados. Lo importante es tener la incognita clara y salir en busca de ella.

2 comentarios:

tinaortiz dijo...

Impresionante!!!!! Notable trabajo
felicitaciones

@lasnibat dijo...

Un dato anexo...
Se denomina terremoto a los movimientos ocurridos en tierra; bajo el suelo marino se les llama maremoto. Ambos pueden producir tsunamis.

SalU2
T.