25.10.12

¿Qué hacen los Concejales?

Este domingo son las elecciones municipales aquí en Chile y más de la mitad de los chilenos no sabe qué hace un Concejal. Y es natural, ya que al parecer los concejales (es con "c" y no con "s") sólo aparecen en época de campaña y luego de ello no los vemos más.
 
Si bien reciben casi el 10% del sueldo líquido del Alcalde - que recibe entre los 2 y 5 millones de pesos - por no ser considerados funcionarios municipales, el trabajo de ellos no es menor y debemos darle la importancia que se merece. Tal como lo expresa la Biblioteca del Congreso Nacional de Chile, ser parte del Concejo Municipal implica las siguientes tareas:
 
1- Normar: el Concejo debe dar su acuerdo para:
  • Dictar las ordenanzas municipales y el reglamento que establecen la organización interna del municipio.
  • Aprobar el plan comunal de desarrollo, el presupuesto municipal y los de salud y educación, los programas de inversión, el plan regulador comunal y las políticas de recursos humanos, prestación de servicios municipales y de concesiones, permisos y licitaciones.
2- Resolver: materias en que las leyes exigen acuerdo del concejo.
3- Fiscalizar:
  • La gestión del alcalde, especialmente para verificar que los actos municipales se hayan ajustado a las políticas, normas y acuerdos adoptados por el concejo.
  • El cumplimiento de los planes y programas de inversión municipal.
  • La ejecución del presupuesto.
El concejo se reune a lo menos dos veces al mes, donde puede tratarse cualquier materia que sea de competencia del concejo. Sin embargo, pueden realizarse sesiones extraordinarias que son convocadas por el alcalde o por un tercio, a lo menos, de los concejales en ejercicio; en las cuales sólo pueden tratarse aquellas materias indicadas en la convocatoria.
 
El último aspecto importante es que - al igual que las sesiones del poder legislativo - las sesiones son públicas, a menos que dos tercios de los concejales presentes acuerden que determinadas sesiones sean secretas.

16.10.12

No más reelecciones por favor...

La política cada vez más me interesa menos. Interesante dicotomía. Y es que los personajes principales de este concepto, están bastante lejos de su significado de "servicio social". Las ambiciones de poder y el sólo hecho de acceder a remuneraciones por sobre la media, disipan los objetivos nobles que pudiese tener un hombre ligado a la política. Si bien algunos se salvan, la mayoría cae en este abismo, tal cual lo ejemplificaba Tolkien en "El Señor de los Anillos".
 
Es interesante que en nuestra Constitución - de la cual participamos bien pocos - se imponga que el Presidente de la República no puede ser reelecto, no obstante, la máxima autoridad comunal, el Alcalde, sí pueda serlo. ¿Por qué se da esta diferencia? El cambio es necesario. Entrega vitalidad y dinamismo a la política, por lo que me parece válido que la no reelección esté permitida. Si vemos las caras que están presentes en el poder comunal, legislativo y ejecutivo, nos damos cuenta que han permanecido por años, demostrando así que hemos pecado año tras año eligiendo a los mismos personajes. Incluso los apellidos repetidos - Zaldivar, Urenda, Sabat, Larrain, Errazuriz, etc, etc - transforman el ámbito político casi en asambleas familiares. ¿Y el resultado ha sido bueno? La verdad es que no lo sabemos, ya que no tenemos una forma de comprobarlo. Sin embargo, el dinamismo, tal cual como ocurre en el libre mercado, entrega mayores y mejores posibilidades.
 
Patético es como se crean domicilios falsos para ser parte de una determinada comuna, distrito, provincia o región, de manera de poder acceder a la lista electoral y asegurar por al menos 4 años un trabajo bien remunerado. Sólo deben ingresar a la página del Senado para ver la cantidad de senadores santiaguinos que representan a regiones tan alejadas de la Metropolitana que da angustia. ¿Acaso conocen los reales problemas que aquejan a sus representados? ¿Viven el día a día con ellos? Preguntas y más preguntas que siguen plasmadas en el juicio político.
 
Los partidos políticos están obsoletos. Ya basta de consignas, bandos y colores. Sólo basta ver los resultados de la última encuesta CEP. Estamos cansados de ellos. Votemos por las personas! Votemos por nuestros representantes como se debe y dejemos de lado esta historia sin cambios que hemos transformado todos los ciudadanos. Con tu voto puedes hacer el cambio que quieres, así que úsalo con sabiduría. Limpiemos la política de todo aquel que sólo tenga ambiciones de poder. La política está como está gracias a quienes han estado en ella, por lo que se requiere un cambio paulatino de aquellas personas que han estado en puestos altos por años. Ya basta de reelecciones. Busquemos alternativas. No es posible que personajes como Labbé o Sabat sean alcaldes de Providencia y Ñuñoa desde 1996, respectivamente; que personajes como Arturo Martinez sean presidentes de la CUT por 12 años (menos mal que este año ya la gente votó por el cambio); que Andres Zaldivar sea parte del Senado más de un tercio de su vida; que Juan Pablo Letelier esté en el poder Legislativo desde 1990; y así podamos seguir y seguir, independientemente del color político. 
 
El cambio es necesario. Es necesario para despertar de la somnolencia en que hemos estado... No más reelecciones por favor.