26.12.12

¿Por qué las nubes de lluvia son negras?

Ayer mi mujer me preguntó por las nubes. Propuso que sería un buen tópico para escribir en esta tribuna y hoy accedo a ello. Y es curioso, porque justamente "una nube" se me vino a la mente cuando estuve por primera vez junto a la que sería mi compañera de vida. Sentía que a su lado era libre, el ambiente era suave, fresco, puro y yo me encontraba en la inmensidad del cielo junto a ella.
 
Una nube está formada por cristales de nieve o gotas de agua microscópicas suspendidas en la atmósfera. De la misma forma del por qué el cielo es de color azul (explicado hace algunos meses en este mismo lugar), las partículas de las nubes dispersan toda la luz visible y por eso se ven blancas. Sin embargo, a veces son demasiado gruesas o densas como para que la luz las atraviese, y entonces se ven grises o incluso negras.
 
Conozco a personas que tienen álbumes de fotografías exclusivamente de nubes y otras que se especializan en identificar las diversas figuras que éstas forman. Y es que gracias a la diversidad de caminos que toman las partículas, la cantidad de nubes diferentes es altísima, logrando incluso una clasificación propia según un sistema internacional creado a comienzos del siglo XIX por Luke Howard, químico y meteorólogo inglés que las dividió en cuatro grandes categorías, desde las más altas a las más bajas.
  1. Cirros (del latín Cirrus): Son nubes blancas y sin sombras internas que presentan un aspecto de filamentos largos y delgados, las que están compuestas por partículas de hielo. La apariencia general es como si el cielo hubiera sido cubierto a brochazos.
  2. Estratos (del latín Stratus): Tienen la apariencia de un banco de neblina grisáceo sin que se pueda observar una estructura definida o regular. Durante el otoño e invierno pueden permanecer en el cielo durante todo el día. Durante la primavera y principios del verano aparecen durante la madrugada dispersándose durante el día, lo que indica buen tiempo.
  3. Nimbos (del latín Nimbus): Es una nube de altura media que produce precipitación. Son de color gris oscuro y su base es irregular. Estas nubes cierran el cielo de manera que no dejan pasar la luz del sol debido a su gran densidad y espesor.
  4. Cúmulos (del latín Cúmulus): Presentan un gran tamaño con sombras muy marcadas, las cuales en su apariencia son como motas de algodón flotando en el cielo. Presentan una base horizontal y en la parte superior protuberancias verticales de gran tamaño que se deforman continuamente. Corresponden al buen tiempo cuando hay poca humedad ambiental y poco movimiento vertical del aire. En el caso de existir una alta humedad y fuertes corrientes ascendentes, los cúmulos pueden adquirir un gran tamaño llegando a originar tormentas y aguaceros intensos.
Pero, ¿Cómo se forman? ¿Por qué llueve? Eso será tema de un próximo escrito...

18.12.12

¿Qué ocurrirá el próximo 21/12/2012? (Parte 2)

Continuando con el capítulo de la semana pasada, se ha dicho hace bastante tiempo que el próximo viernes 21 de diciembre será el fin del mundo. Se ha exclamado a su vez que a partir de esa fecha se vienen 3 días de oscuridad. Si lo tomamos de forma literal, tendremos un apagón total durante esos días, como si existiese un eclipse de Sol constante (por 3 días), el cual está absolutamente fuera de los rangos conocidos por la ciencia. De hecho, ninguna organización científica ha pronosticado un apagón de algún tipo, desmintiendo incluso los dichos que se han impuesto sobre una especie de “alineación universal” o la entrada de la Tierra en una "órbita especial” que provocará un apagón a nivel mundial. Estas falsas noticias han provocado la angustia de muchos, demostrando una vez más que los medios de comunicación tienen un poder que debiese ser manejado con suma cautela.
 
No hay alineaciones planetarias en las próximas décadas que tengan efectos significativos en la Tierra. Si bien existen estas alineaciones, estas no han tenido consecuencias directas hacia nuestro planeta ya que los efectos gravitatorios son bastante bajos. Como la Tierra rota en torno al Sol (movimiento de traslación que da origen al año solar), una vez al año nuestro planeta y el Sol se alinean con el centro aproximado de la Vía Láctea... ¿Y ha ocurrido algo extraordinario? Un claro ejemplo de que las alineaciones planetarias no han tenido consecuencias sobre nuestra querida Tierra.
 
También se ha hablado sobre un meteorito, una enana marrón, un planeta llamado Nibiru o planeta X que estaría acercándose a la Tierra y colisionaría con nosotros. ¿Qué hay de cierto? Tanto la historia de Nibiru como las demás historias acerca de meteoritos o planetas fuera de control, son una mala alarma que han puesto los medios de comunicación. Si algún planeta o meteorito viniese directo a nosotros, los astrónomos del mundo - les aseguro que no todos estarían coludidos para ocultarnos información - habrían estado observando todos los detalles de sus movimientos hace años y claramente ahora mismo sería visible a simple vista.
 
Un cambio en la rotación de la Tierra es imposible en el corto plazo. Existen movimientos lentos de los continentes explicados por la teoría de Alfred Wegener, sin embargo para que ocurra una inversión de los polos de rotación se debe desarrollar en forma paulatina y nunca de un momento a otro. De todas maneras, tal inversión magnética no causaría ningún daño a la vida en la Tierra por lo que tampoco nos deberíamos preocupar.
 
Por último, la actividad solar tiene un ciclo regular, con extremas que ocurren aproximadamente cada 11 años según muestra el gráfico superior. Cerca de estas alzas de actividad, las llamaradas solares pueden causar la interrupción de las comunicaciones por satélite, aunque actualmente los ingenieros están siendo capaces de construir productos electrónicos protegidos contra las tormentas solares. De todas maneras, no hay ningún riesgo asociado con el año 2012 ya que el próximo máximo solar ocurrirá entre el 2013 y 2014 y ya está previsto que será un ciclo solar promedio, nada diferente al de los ciclos anteriores ocurridos a lo largo de la historia.
 
En resumen, a disfrutar de un lindo 21 de diciembre y a esperar la Navidad de forma tranquila. Todo estará bien por este lado del Universo, al menos por ahora.

14.12.12

¿Qué ocurrirá el próximo 21/12/2012? (Parte 1)

Hace dos días fue 12/12/12, fecha inusual del calendario que dio la posibilidad de crear una serie de teorías de las cuales poco vimos o sentimos. Y hablo de fecha inusual ya que sólo en 89 años más podremos vivir algo similar cuando sea el 1 de enero de 2101, o sea el 01/01/01. Sin embargo, el pasado 12 de diciembre no sólo era una fecha especial por lo ya comentado, sino que simbolizaba la repetición de un número que siempre ha estado presente en la historia por diversas razones. No por nada matemáticamente el doce es un número semiperfecto, ya que la suma de sus factores propios (1, 2, 3 y 6) es igual a 12. Además, cada día se divide en dos secciones (AM y PM), que duran 12 horas cada una. Por otro lado, en un año la Luna gira unas doce veces alrededor de la Tierra provocando una sincronía entre el año solar y los ciclos lunares, debido a lo cual los antiguos astrónomos establecieron los doce signos del Zodíaco, y hasta el día de hoy sigue siendo habitual comprar productos por docenas. 12 apóstoles, 12 frutos del Espíritu Santo y 12 estrellas que las representan, considerándose el número solar por excelencia y una constante en la cultura mediterránea, símbolo del orden cósmico, de la perfección y de la unidad.
 
Pero la fecha por excelencia que motiva el temor de todos, es el próximo 21 de diciembre, día del solsticio de verano para el hemisferio sur en donde el Sol alcanza el cenit al mediodía sobre el Trópico de Capricornio. ¿Y qué se dice sobre esta fecha? Se dice que será el fin del mundo. ¿Pero de dónde se originó la predicción que señala que el mundo se acabará en el 2012? Semejante historia comenzó con las afirmaciones de que Nibiru, un planeta que supuestamente habría sido descubierto por los antiguos sumerios, se dirige directo hacia la Tierra. Esta catástrofe inicialmente fue prevista para mayo de 2003, pero como no pasó nada, la fecha del fin del mundo se pospuso a diciembre de 2012 y fue vinculada al fin de uno de los ciclos que figuran en el antiguo calendario Maya sobre el solsticio de invierno en 2012 (para ellos, ya que están en el hemisferio norte).
 
El tema es que así como ocurre con el calendario que tenemos colgados en la pared de la cocina o posado en el escritorio de nuestra oficina, no porque termine el 31 de diciembre significa que no haya nada después de ese día. De la misma forma para el calendario Maya no significa que el tiempo deje de existir después del 21 de diciembre de 2012, sino que sólo termina su tan extenso calendario, dando lugar a uno nuevo. Pero ¿cómo funciona el calendario Maya? Veamos con un poco de detenimiento esto.
 
Cuenta larga es la denominación de un calendario vigesimal mesoamericano no repetitivo, empleado por varias culturas de Mesoamérica, incluyendo la Maya. Este sistema de registro calendárico identifica los días ocurridos desde el 11 de agosto de 3114 a. C. en el calendario gregoriano. La cuenta larga empieza en el 0.0.0.0.0 y se desarrolla variando estos valores entre 0 y 19 (por eso es vigesimal), siendo así el primer día denotado como el 0.0.0.0.1, destacando que cuando se llega al 19 (0.0.0.0.19) se sube un nivel hasta el 0.0.0.1.0. De esta forma, una de las posibilidades es que esta cuenta termine el 13.0.0.0.0 (el número trece para los mayas era bastante importante ya que 13 son las articulaciones principales, donde se creía que residían las enfermedades, como a su vez existía la creencia de que los dioses se repartían en los cielos en trece niveles), lo cual representa 5126,36 años (1.872.000 días) desde su comienzo, es decir, el 21 de diciembre de 2012.
 
Han surgido más teorías que especulan con el fin del mundo. Al ser un tema que llama tanto la atención - ¿y cómo no? - la campaña de medios ha sido extensa. La próxima semana, a horas del supuesto fatídico día, relataré cada teoría y se plasmarán como documentación por si Internet es lo único que se salva.