25.2.13

¿Cómo se calcula el dígito verificador del RUT?

Hay diversos números que se asignan para controlar un dato. Generalmente se les llama "controlador" y están presentes en códigos o series de números que tienen la particularidad de ser únicos. Es el caso del RUT (Rol Único Tributario), el cual identifica a cada persona natural o jurídica en Chile, cuyo último número se denomina dígito verificador. Pero, ¿cómo se calcula este?

El RUT consiste en una serie de números que anteceden al dígito verificador. Por ejemplo, el RUT puede ser 12.956.784-X. Agrego una X, porque es justamente ese número (el dígito verificador) el que debemos calcular. Entonces, para el cálculo hay que hacer lo siguiente:

1- Invertir el orden de los dígitos del RUT, que para nuestro ejemplo quedaría: 4 8 7 6 5 9 2 1.

2- Cada número, en el orden planteado, se debe multiplicar por la siguiente serie: 2, 3, 4, 5, 6, 7. Si los números del RUT superan los 6 digitos, deberá comenzar la serie desde el comienzo. Para nuestro ejemplo, la multiplicación sería:

4 x 2 = 8
8 x 3 = 24
7 x 4 = 28
6 x 5 = 30
5 x 6 = 30
9 x 7 = 63
2 x 2 = 4
1 x 3 = 3

3- Se deben sumar los resultados obtenidos. En nuestro ejemplo, la suma total es:

8 + 24 + 28 + 30 + 30 + 63 + 4 + 3 = 190

4- Dividir el número obtenido por 11 y obtener el resto. Para el caso presentado aquí, sería:

190 ÷ 11 = 17 con un resto igual a 3

5- El resultado que necesitamos es la resta entre 11 y el resto obtenido en el paso anterior. Para este ejemplo, obtendríamos:

11 - 3 = 8

Existen 3 posibilidades para obtener el digito verificador dependiendo del resultado obtenido en el último paso. Si el número obtenido es 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8 ó 9; ése es el dígito verificador; si el número obtenido es 11, el dígito verificador es 0; y si el número obtenido es 10, el dígito verificador es K.

Por tanto, para el ejemplo presentado, el dígito verificador es el 8, por lo cual el RUT es 12.956.784-8 

21.2.13

¿Cómo vuelan los aviones?


Muchos alguna vez nos hemos preguntado el cómo una máquina tan inmensa y pesada como un avión se puede elevar por los aires. Y la respuesta no es tan compleja como la imaginamos, sino que se debe a una fuerza llamada sustentación que los empuja hacia arriba permitiendo que vuelen.

La fuerza de la sustentación (representada por la letra L en la ecuación inferior ya que deriva del inglés Lift) es proporcional a la velocidad, a la densidad del aire y a una superficie de referencia llamada superficie alar; cuya representación matemática es como sigue: 

  

Por esto, mientras mayor velocidad tenga el avión, mayor será la fuerza de sustentación. Por lo tanto, para que un avión se mantenga en el aire, necesita ir muy rápido, para que así su sustentación sea lo suficientemente grande como para vencer su inmenso peso derivado de la fuerza de gravedad. Pero a su vez, un factor muy importante es la superficie alar que tiene que ver con la forma del ala del avión. ¿Cómo así?

La sustentación aparece porque la presión en la cara superior del ala es menor a la de la cara inferior. Esa diferencia de presiones hace que aparezca la fuerza de sustentación. Pero, ¿por qué pasa eso? Esto es debido a que la velocidad del aire que va por la cara superior es mayor que la de la cara inferior, y como bien demostró Bernoulli, la presión en estos casos disminuye. Todo esto es gracias a la forma del ala, ya que su efecto curvado permite que una partícula fluida que vaya por la cara superior tenga que recorrer más espacio que una que vaya por la inferior.

¿Muy dificil de imaginar? Piensen en dos partículas que están en reposo en el aire, y que de repente se encuentran con el perfil de un ala como el de la figura animada de la derecha. Una “decide” ir por arriba y otra por abajo, por lo que si las dos quieren volverse a encontrar al final del ala, la que vaya por arriba deberá ir más rápido para encontrarse con la segunda debido a que tiene que recorrer un camino más largo. 

Por eso, los perfiles alares tienen esa forma. Gracias a la curvatura, el aire va más deprisa en la cara superior, resultando que la presión sea menor y debido a esa diferencia de presiones aparece la sustentación que hace que los aviones vuelen.

No era tan complicado, ¿o sí?

20.2.13

¿Número o números de emergencia?

Es impactante cómo Chile sigue siendo reactivo en vez de adoptar proactividad. Al parecer es parte del ADN, ya que la historia nos ha demostrado que siempre estamos lamentando percances o incluso desastres por culpa de no haberlos prevenido.

El pasado domingo, junto a mi mujer, regresábamos a nuestro hogar y nos percatamos de que un bus "pirata" iba a exceso de velocidad, repleto de gente y sin sus luces encendidas. Para prevenir un accidente, comenzamos a llamar al 133 de Carabineros de Chile, sin recibir respuesta en ninguna de las siete ocasiones que lo intentamos... En ninguna. 

No podíamos creer que el teléfono de emergencias, tal como lo informa la página de la institución, estuviese ocupado durante tanto tiempo. Lamentablemente, el servicio no funciona, ya que para estas situaciones - las que pueden ocurrir en cualquier momento - no está siempre disponible.

De esta forma, propongo realizar un cambio en la forma de pedir auxilio en Chile. Eliminar el actual sistema de diferentes números para los distintos servicios de emergencia e instaurar un único número, fácil de recordar y que esté siempre operativo. El clásico 911 es una opción, imitando el modelo estadounidense que funciona de buena manera en el país del norte.

Es muy importante que esté siempre operativo, ya que si esto no ocurre, el sistema no funciona. Por tanto, debemos ser capaces de tener siempre a gente capaz de responder el teléfono y derivar la emergencia al servicio que corresponda. Es una iniciativa que no conlleva mayores gastos y que salvará a más de alguno en el futuro. 

¿Quién apoya esto?

18.2.13

¿Mayor empleo y más personas pidiendo dinero?

Llama la atención la cantidad de gente que pide dinero en la calle, a pesar de las altas tasas de empleo que muestran los índices financieros en Chile. ¿Qué ocurre entonces? Es que las bases de medición del desempleo cambiaron, por lo que no necesariamente estas personas caen dentro de la categoría de desempleadas. ¿Y qué incentivo tienen para ser empleados dependientes o emprendedores independientes, generando mayores empleos? Al parecer ninguno, ya que en promedio su salario es bastante alto, pudiendo incluso ganar un poco menos de 1 millón de pesos al mes.
 
Leyeron bien... 1 millón de pesos, que equivalen a cerca de 2.000 dólares. ¿Con qué incentivo entonces ingresarán al mercado laboral corriente si el sueldo mínimo es de $193.000 (410 US$)?
 
Un simple cálculo corrobora la hipótesis. Si la propina media por semáforo es de 100 pesos, durante 1 hora hay 60 luces rojas, y se trabaja 8 horas diarias de lunes a viernes; el resultado equivale a:
 
100 x 60 x 8 x 5 x 4 = 960.000
 
Por tanto cada mes se ganan aproximadamente $960.000, casi 5 veces más que el sueldo mínimo y sin aportar ningún céntimo a la producción nacional.
 
Peor aún. Se gana más que muchos profesionales que estudiaron una carrera por más de 4 años en la Universidad. ¿Qué ocurre entonces? Claramente existe un problema económico y social en Chile que aún no se resuelve, sin políticas públicas que incentiven el empleo corriente o el emprendimiento que genere más empleo.